¿CÓMO SE ADAPTAN LAS ARTICULACIONES A LA MALOCLUSIÓN? Parte II

Cuando cerramos la boca –máxima intercuspidación-, cada articulación debe estar “centrada”, con los dientes y las articulaciones en equilibrio. Esta relación es la que parece causar el menor número de problemas a la mayor parte de la gente, y durante un periodo de tiempo más largo.

Cabe preguntarse si esta relación oclusal entre los dientes y articulaciones se da de forma natural. La realidad es que un porcentaje elevado de personas presenta una ligera diferencia entre la posición más estable para las articulaciones y la posición más estable para los dientes. Y en estas situaciones, el sistema masticatorio, a la hora de posicionar la mandíbula al cerrar la boca, favorecerá la posición dental –máxima intercuspidación- antes que el centrado de sus articulaciones: es decir, que cuando los dientes estén en máxima intercuspidación, las articulaciones no estarán necesariamente centradas y en equilibrio. La secuencia de acontecimientos sería la siguiente: la boca va cerrándose buscando el contacto dental, con las articulaciones en su posición más estable desde el punto de vista esquelético y muscular; al existir un discrepancia entre la posición articular y la dental, el primer contacto dental se producirá en un solo diente -en lugar de hacerlo simultáneamente entre todos los dientes posibles-; el sistema nervioso interpreta este contacto como potencialmente dañino y de forma inconsciente cambia la posición de la mandíbula para proteger a este diente optando por otra que coloca a los dientes en máxima intercuspidación; la musculatura masticatoria queda, a continuación, programada para que la mandíbula se cierre siguiendo un determinado patrón, conocido como engranaje muscular. Estos engranajes musculares son aprendidos de forma inconsciente por el sistema nervioso permitiendo un funcionamiento eficiente del sistema y minimizando los daños en la dentición. En estas circunstancias, además de encontrarnos con las articulaciones fuera de la posición más estable desde el punto de vista esquelético y muscular, la musculatura deberá hacer un esfuerzo complementario –aumento del tono– para mantener dicha posición articular. Aunque esta hiperactividad muscular puede generar patología, parece ser que está dentro del margen tolerado por los pacientes.

La siguiente analogía ayudará a entender la naturaleza protectora del sistema masticatorio. Imagina que tu trabajo requiere que camines continuamente a través de un estrecho pasillo que además tiene una serie de armarios sobresaliendo de la pared cada dos metros. Estos armarios están situados de tal manera que tu hombro derecho choca con ellos a medida que caminas. Pues bien, deberás decidir entre dejar que tu hombro choque con el armario o aprender a recolocarlo de manera que quede por debajo de los armarios cuando pases a su lado. Obviamente, escogerás caminar con tu hombro derecho más bajo que el izquierdo para evitar ser dañado por los armarios. La mayoría de nosotros podemos adaptarnos a este pequeño cambio postural sin consecuencias, lo que no quiere decir que los músculos que soportan el hombro derecho se encuentren a gusto en esta posición. En realidad, estos músculos probablemente mostrarán una mayor actividad que los mismos músculos en el hombro contralateral. Debemos señalar que cuando el cuerpo humano tiene que escoger entre dañar una estructura o aumentar la actividad muscular, seleccionará la segunda opción. Si el cambio postural para evitar el trauma es pequeño, el aumento de la actividad muscular estará dentro de los niveles de tolerancia de la persona y no se desarrollará patología.

Resumiendo, podemos decir que durante las actividades funcionales del sistema masticatorio -masticación, deglución y habla-, una parte del sistema nervioso, de manera refleja e inconsciente, protegerá a los dientes y demás estructuras de ser dañadas. La posición mandibular de máxima intercuspidación será la escogida puesto que maximiza la eficiencia a la vez que minimiza los daños. Esta posición mandibular, no obstante, conllevará que el resto de los componentes del sistema mantengan una relación menos favorable. Como que la actividad muscular suele estar dentro de los niveles de tolerancia de la persona, no suele resultar en patología.

Comments

  1. Brenda Reyes says:

    me gustaria saber como yo siendo estudiante de mexico puedo ir a estudiar un semestre de odontologia a españa, si ustedes tienen la posibilidad de informarme se los agradecere, segundo quisiera ver con quien me comunico para que algun doctor nos venga a dar un ciclo de conferencia sobre ortodoncia lingual.

  2. Jaume Janer says:

    Sobre la primera respuesta no puedo ayudarte demasiado.
    Sobre la segunda: en estos momentos posiblemente sea más práctico que os desplacéis vosotros. Entrad en 3M / Incognito y revisad calendario
    Por lo que refiere a mñi, actualemente estoy en temporada “sabática”. Valora contactar conmigo el año que viene …
    Gracias y suerte
    😉

  3. leandro says:

    dr. y en caso en que una persona que vivió 17 años con overbite profundo, despus de un tratamiento de ortodoncia incompleto y mal enfocado pasa a tener mordida abierta, es normal que pueda presentar patología al postero-rotar la mandibula y al quedar incompetentes los labios en reposo e hiperactivos los msuculos elevadores de la mandibula? es un patron hiperdivergente con precontactos en segundos molares y actual mordida abierta anterior de 1,5 mm.
    Muchas gracias y suerte.

  4. Yml says:

    Hola quería preguntar:
    ¿es la deglución atípica tratable de manera definitiva? Tengo el maxilar superior desplazado o abierto por tal deglución.

    Gracias

  5. Jaume Janer says:

    Entiendo que tienes una mordida abirta anterior y que cuando tragas, la lengua se pone entre los dientes anteriores, cerrando el espacio, cierto?
    Si es así, hasta que los dientes anteriores no contacten (se cierrre la mordida) es imposible: si la lengua no se pone entre los dientes, al tragar la comida se saldría de la boca.
    Para complicar más el asunto, casi nunca se sabe si la lengua ha provocado la mordida abierta o ha sido al revés.
    Y para terminar, el tratamiento de las mordidas abiertas es muy poco estable
    😉

  6. Jaume Janer says:

    Difícil de contestar sin tener radiografías y modelos previos a la ortodoncia.
    Qué tipo de patología? Articular?
    😉

  7. Yml says:

    La patología?? No la se con concreción me vio un ortodoncista y me dijo que tenia deglusión atípica adulta por ello tengo el maxilar superior más adelantado que el maxilar inferior y quería consultarte si esto era tratable y si lo era si merece la pena desde un punto de vista de eficiencia porque es evidente que para mi se que merece la pena porque no estoy conforme con mi sonrisa, pero no quiero pasar a un tratamiento el cual mi lengua vaya a destruir en unos meses.

    Gracias

  8. Jaume Janer says:

    Complicado de constestar si verte. Tienes una mordida abierta? -los dientes superiores e inferiores delanteros no solapan
    Si es así, la lengua tenderá a causar cierto grado de recidiva …
    😉

  9. paola lopez says:

    hola, queria saber su opinion: estoy haciendome un tratamiento de ortodoncia y ademas usando una placa porque tengo un chasquido en mi articulacion, y mi dentista me ha pedido que me saque las muelas de juicio dice que para no sobrecargar la articulacion y para lograr una oclusion perfecta. yo quiero saber si es realmente necesario que me las saque? mis muelas han erupcionado completamente, solamente tengo una un poco torcida. gracias.

  10. Jaume Janer says:

    Paola:

    Hay opiniones muy variadas al respecto. Si están generando una prematuridad (tocan antes que las demás) puede estar recomendado
    😉

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